Ciclo de conferencias Mariano Benlliure: El dominio de la materia

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Mariano Benlliure trabajando en su estudioLa Fundación Mariano Benlliure y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando han organizado un ciclo de conferencias sobre el escultor Mariano Benlliure (Valencia, 1862-Madrid, 1947), como actividad paralela a la exposición Mariano Benlliure. El dominio de la materia, que se ha podido ver en la sala de exposiciones temporales la propia Academia entre el 9 de abril y el 30 de junio de 2013, y que luego se ha itinerado a Valencia, donde permanecerá abierta desde el 23 de julio al 30 de septiembre.

Las conferencias se han celebrado en la sala Guitarte de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando según el siguiente programa:

Jueves 6 de junio, 19,30 h.

El proceso creativo de Mariano Benlliure
Artista libre, autodidacta, al que todo interesaba e impresionaba, su amplia, fácil y rápida capacidad de sorpresa le permitía apropiarse de la belleza de las cosas para recrearla con libertad en los más diferentes materiales.
Lucrecia Enseñat Benlliure, comisaria de la muestra, directora y vicepresidente de la Fundación Mariano Benlliure
Presentación del acto e introducción:
Excmo. Sr. D. Antonio Bonet, Director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
Sra. Da. Lucrecia Benlliure Galán, Presidenta de la Fundación Mariano Benlliure

Jueves 13 de junio, 19,30 h.

Los monumentos de Mariano Benlliure. Su obra monumental y funeraria en Madrid
Benlliure desarrolló lo mejor de sus facultades y su capacidad creadora en la concepción de monumentos y, en los cerca de 60 que realizó, planteó una gran variedad de soluciones plásticas, estéticas, estructurales y compositivas, que revelan su evolución estilística.
Leticia Azcue Brea, comisaria de la muestra y Jefe de Conservación de Escultura y Artes Decorativas del Museo Nacional del Prado
Presentación del acto e introducción:
Ilmo. Sr. D. Luis Lafuente Batanero, subdirector general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid

Venancio Blanco_Lucecia Enseñat_Mikel LertxundiJueves 20 de junio, 19,30 h.

Benlliure y la vida cotidiana de los artistas españoles en Roma (1880-1900)
Mariano Benlliure desembarcó en 1881 en Roma en pleno esplendor de la colonia artística española cuya existencia, al margen de la creación propiamente dicha, giraba en torno a tres ejes principales: formación, promoción y diversión.
Mikel Lertxundi Galiana, Historiador del Arte
Presentación del acto e introducción:
Excmo. Sr. D. Venancio Blanco, escultor. Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y ex director de la Real Academia de España en Roma.

Cartel_Ciclo_Benlliure

Folleto_Ciclo_Benlliure

Resumen de las conferencias

El proceso artístico de Mariano Benlliure
Lucrecia Enseñat Benlliure

Benlliure 2Benlliure 1Benlliure 3Benlliure fue un artista libre, autodidacta, al que todo interesaba e impresionaba, y su amplia, fácil y rápida capacidad de sorpresa le permitía apropiarse de la belleza de las cosas para recrearla con libertad en los más diferentes materiales. Su extraordinaria aptitud multidisciplinar y su inmensa capacidad de trabajo le permitieron tratar todos géneros escultóricos, utilizando una gran diversidad de técnicas y materiales, que alternaba con naturalidad, como si quisiera ejercitarse continuamente para evitar caer en un quehacer rutinario.
Consideraba que el dibujo era una importante herramienta de trabajo para el escultor y, cuando afrontaba una nueva obra, antes de ponerse a modelar, pensaba y desarrollaba las primeras ideas trazando apuntes y bocetos muyesquemáticos en cuadernos de notas, que poco a poco iba afinando y detallando, y que utilizaba como punto de partida para el modelado del primer boceto en barro.
Desde su llegada a Roma en 1881 entró en contacto con una de las más importantes fundiciones artísticas, la casa Crescenzi, donde se familiarizó y adquirió un dominio absoluto en el proceso de fundición a la cera perdida, lo que le permitió sacar el máximo partido de los diferentes materiales que intervienen en cada una sus fases: desde el modelo en barro, su vaciado en yeso, en cera y, por último, en bronce.
Benlliure no se limitaba a entregar el modelo en yeso al fundidor para después recoger la obra acabada, sino que pasaba horas, días, en el taller retocando e introduciendo nuevos detalles en la cera, repasaba el bronce y lo retocaba con precisas incisiones con un finísimo cincel, y elegía, especificaba y controlaba la patina de protección final.
Cuando trabajaba en mármol elegía el bloque y, una vez devastado y sacada de él la forma de la escultura, tallaba su superficie extrayendo del material infinidad de matices y calidades. Igual que en el bronce, Benlliure no concebía sacar dos mármoles idénticos a partir de un mismo modelo, e introducía detalles y variaciones que convertían cada talla en una obra nueva e impar.

Los monumentos de Mariano Benlliure. Su obra monumental y funeraria en Madrid
Leticia Azcue Brea

MtºMaría Cristina Borbón_1893Estatua rey Alfonso XII a caballo_1909Mtº Emilio Castelar_1908La conferencia de Leticia Azcue Brea versó sobre un aspecto fundamental de la producción de Benlliure, los monumentos, centrándose por la cantidad y calidad de los mismos en los que se encuentran en la ciudad de Madrid, que nos rodean y son accesibles tanto en la calle o en los cementerios, obras imprescindibles para comprender el desarrollo de esta tipología en la historia del arte, para conocer lo que supuso el desarrollo urbano y también las posibilidades artísticas desarrolladas en panteones y monumentos funerarios. La conferenciante mostró detalladamente el dominio que tuvo de este género, su capacidad creativa sin repetir modelos, y su maestría.
Inició un paseo cronológico por obras como Bárbara de Braganza o el excepcional monumento a Mª Cristina de Borbón, frente al Casón del Buen Retiro. Continuó con un análisis del el magnífico del rey Alfonso XII a caballo, a más del triple del tamaño natural, para el monumento más importante del parque del Retiro, mostrando una nueva manera de representar al genial pintor Goya, hoy delante del Prado, y señaló su avance en el desarrollo de nuevas tipologías del pedestal. Ninguna obra tan fundamental para la historia de la escultura como el monumento al general Martínez Campos.
Se examinaron obras para diversos centenarios, de héroes como el valiente teniente Ruiz, o al aguerrido cabo Luis Noval que murió por salvar a sus compañeros en Melilla en 1909, realizó personajes históricos representados con gran realismo, como Álvaro de Bazán o el general Cassola, hasta llegar a la máxima complejidad uniendo realidad y alegorías, en el monumento a Castelar.
Y se analizó su maestría en la concepción de los tres mausoleos a Sagasta, Cánovas y Dato en el Panteón de Hombres Ilustres, o el complejo Panteón de los duques de Denia en el Cementerio de San Isidro.
23 obras entre monumentos públicos, funerarios y placas se encuentran en Madrid, y la charla profundizó sobre su historia, vicisitudes, poniendo en valor el resultado y animando a los asistentes a apreciarlos de nuevo.

Vida cotidiana de los artistas españoles en Roma (1880-1900)
Mikel Lertxundi Galiana

Exposición en Palacio de Bellas Artes en RomaCabalgata a Crevara en 1885Café árabe_1892Mariano Benlliure desembarcó en 1881 en Roma en pleno esplendor de la colonia artística española, cuya existencia, al margen de la creación propiamente dicha, giraba en torno a tres ejes principales: formación, promoción y diversión.
El artista llegaba a Roma principalmente con el objetivo de ampliar su formación. Una jornada de aprendizaje tipo se repartía entre el trabajo con el modelo en el estudio, la toma de apuntes en la calle y los museos, las visitas a los estudios de otros compañeros y las clases que se podían tomar en las diversas academias de la ciudad.
La producción que realizaban en Roma estaba destinada, la mayoría de las veces, a mercados exteriores, el español principalmente, pero también aotros como el francés, el inglés, el alemán o el norteamericano. Pese a todo, solían acudir a las muestras organizadas por las distintas agrupaciones artísticas romanas, aunque el modo más acostumbrado de exposición era en el estudio. Cada vez que un pintor o escultor concluía una obra en la que había puesto cierto empeño, abría las puertas a los curiosos, principalmente compañeros y miembros de la prensa, para hacerles partícipes del feliz alumbramiento.
Como buena parte de la colonia la integraban jóvenes, se imponía otro componente además del estudio y el trabajo: la diversión, que en muchos casos sirvió de motor para experiencias que desembocaron en alardes creativos. El calendario festivo era muy apretado, cuando no se trataba de una fiesta señalada, siempre había una buena excusa para celebrar algo: una pensión concedida, un premio en una exposición, una obra vendida o una obra concluida eran suficientes para excitar el ansia de diversión de la colonia artística.
El carnaval, que congregaba a toda la ciudad, venía marcado en rojo en la agenda de cualquier artista, con varios días de desenfrenada diversión en la calle y en los bailes de las distintas sociedades. Poco después, celebraban la  llegada de la primavera organizando la Festa di Cervara o Carnaval de los artistas, que consistía en una humorística comitiva de artistas disfrazados que, partiendo de Roma, se dirigía a la cercana localidad de Cervara para disfrutar del banquete servido en sus grutas.

2017-02-20T13:18:44+00:00 1 Jun, 2013|Artículos y Conferencias, Noticias|
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