Hoy, primero de noviembre, nos acercamos al cementerio de San Fernando de Sevilla, donde se levanta desde 1926 el mausoleo de Joselito, José Gómez Ortega (1895-1920), realizado por Benlliure por encargo de Ignacio Sánchez Mejías, yerno del famoso torero, uno de sus más impresionantes monumentos funerarios. Decía Andrés Amorós que «pocas veces ha conseguido un monumento funerario aunar como éste, la belleza plástica con el sentimiento, la tragedia con la serenidad, la soledad del héroe y la repercusión social de sus hazañas. La figura del diestro, en el mármol blanco, expresa una serenidad absoluta, sin el más leve gesto de sufrimiento. En fuerte contraste, le rodea un coro popular, en bronce: hombres y mujeres sumidos en la absoluta desolación niños llorosos y una jovencita que se tapa la cara, para disimular sus sentimientos».