Retrato de gran delicadeza compositiva y virtuosismo técnico, en el que Benlliure capta con admirable naturalidad la elegancia y acusada feminidad de la marquesa consorte de Alquibla. La representa con la cabeza ligeramente ladeada a su izquierda, en un gesto que parece evitar la mirada directa del escultor, consciente de su juvenil belleza que no precisa ser realzada con joyas. Lleva como único adorno una ampulosa estola salpicada de capullos de rosas, tallada con un estudiado contraste de claroscuro, que replica el menos marcado del cabello, y contrasta con el suave apomazado de las encarnaciones.
Obra no documentada en las monografías hasta ahora publicadas sobre la obra de Benlliure, está incluida en la base de datos para el catálogo razonado completo que está elaborando la Fundación Mariano Benlliure con nº inv. 266.