Hace 100 años, el 20 de junio de 1920, se descubrió una lápida conmemorativa de Goya ofrecida por Mariano Benlliure a la ciudad de Burdeos, en la casa donde había residido el pintor durante sus últimos años hasta su fallecimiento en 1828, en la actual Cours de l’Intendance nº 57 sede del Instituto Cervantes. El solemne acto presidido por el Alcalde de la ciudad y otras autoridades francesas, se abrió con un aplaudido discurso del escultor y director del Museo de Arte Moderno en representación del gobierno de España, que había viajado acompañado entre otros del director del Museo del Prado Aureliano Beruete y de José Garnelo en representación de la Academia de Bellas Artes de San Fernando.

En la parte central de la lápida rectangular en bronce se inscribe un medallón con la efigie de Goya, entre las fechas de nacimiento y muerte, coronada por los escudos de Zaragoza y Burdeos, y todo ello bordeado por una guirnalda de laurel. En la parte inferior figura una inscripción en latín en la que se hace mención a la muerte del pintor, al nombre del autor y a la fecha de realización: «FRANCISCO GOYA Y LVCIENTES / EXIMIVS PICTOR / INHAC DOMO OBIIT KAL. MAJ. MDCCCXXVIII / IVITATI BVRDIGALAE / MARIANO BENLLIURE / HISPANIENSIS MCMXX». El conjunto de bronce se adosa a una lápida de mármol gris, bermiglio de Italia, que además de enmarcarla sirve para fijarla a la fachada.