José Benlliure Gil

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José Benlliure Gil 2016-11-22T19:25:55+00:00

José Benlliure Gil

Valencia, 30.IX.1855 –  05.IV.1937

El segundo de los hermanos Benlliure, José, es, sin duda, junto al benjamín Mariano, el más reconocido artista de la familia y quien cosechó los mayores éxitos en su trayectoria profesional.

Inició su aprendizaje como el resto de sus hermanos junto a su padre, el pintor decorador Juan Antonio Benlliure Tomás, quien mantuvo en el propio domicilio familiar una academia de para jóvenes pintores. Desde niño destacó por sus innatas dotes para la pintura, dedicando parte de su tiempo a la realización de retratos y escenas decorativas con las que consiguió sus primeras recompensas.

En 1868 José Benlliure ingresa en la Academia de Bellas Artes de San Carlos teniendo como profesores, entre otros a Salustiano Asenjo y Plácido Francés. Durante estos años acudió, asimismo, de forma intermitente, al estudio del prometedor pintor valenciano Francisco Domingo Marqués (1842-1920), maestro de quien Benlliure asumirá su predilección por la pintura de género, así como el gusto por una paleta de amplio cromatismo y llena de matices.

En octubre de 1871, Benlliure viaja por primera vez a Madrid. Presentado en la corte como una de las más firmes promesas del arte valenciano, el joven pintor, de apenas 16 años, realiza el retrato de los dos hijos del rey Amadeo I de Saboya, el retrato del Duque de Aosta y el retrato del Conde de Turín. Durante  la estancia en la capital aprovecha para conocer de primera mano el Museo del Prado y reproducir algunas de sus obras maestras y puede disfrutar, asimismo, del agitado ambiente artístico de la capital que por aquellas fechas celebraba una nueva edición de la Exposición Nacional, circunstancia que, sin duda, generó nuevas expectativas y anhelos en el joven pintor.

De vuelta a Valencia, en 1872, decide presentarse a las oposiciones convocadas por la Diputación Provincial para la concesión de una beca de pensionado en Roma. A pesar de no obtener la deseada beca, Benlliure consiguió un doble reconocimiento. Por una parte la Diputación le concedió una ayuda de tres mil reales en atención a su raro talento y disposición desplegados en el arte de pintar, y por otra, la Real Sociedad Económica de Amigos del País adquirió el lienzo principal realizado para esta convocatoria, titulado El Cardenal Adriano recibiendo a los agermanados en el palacio de Vilaragut.

Tras una breve estancia en París, en 1874 José Benlliure traslada su residencia a Madrid, ciudad que le ofrecía unas posibilidades de aprendizaje y promoción muy superiores a las de su ciudad natal. Durante esta época el pintor valenciano desarrolló con cierto éxito los asuntos de moda, tipos populares, escenas militares y composiciones de ambientación religiosa ejecutadas con cierto detalle, plenas de color y tamaño asequible. En 1876 se presenta por vez primera a la Exposición Nacional de BBAA consiguiendo con un cuadro de temática militar reinterpretado desde la perspectiva de género titulado El descanso en la marcha una medalla de tercera clase, galardón que repitió en la siguiente edición, en 1878, con el cuadro de temática religiosa Una escena del Gólgota.

Con los ahorros conseguidos, el 13 de mayo de 1879, José Benlliure se traslada a Roma, ciudad en la que establecerá su hogar durante más de treinta años junto a su mujer María Ortiz y en la que nacerán sus cuatro hijos, María, Ángeles, Peppino y Carmen. Los pequeños cuadros, de factura primorosa, cargados de detalles y temática amable propios de Benlliure, se matizan adquiriendo una minuciosidad y una soltura de pincel de características fortunyanas (Ciociara, 1881). Estas obras, tan trabajadas y vistosas encuentran una rápida aceptación en el mercado artístico romano y su fácil venta le proporciona cierta estabilidad económica a la vez que aumenta su prestigio y el reconocimiento entre sus colegas de profesión.

Además de los cuadros de pequeño y mediano formato, realiza José Benlliure otras obras de cierta magnitud que le proporcionan considerables ingresos y reconocimientos. Una de estas obras es la que realiza para el banquero y político valenciano José Campo Pérez titulada Reparto de premios en el asilo del Marqués de Campo, un magnífico retrato grupal por el que obtendría la medalla de plata en la Exposición de Viena de 1888. Pero el verdadero punto de inflexión en la carrera del pintor valenciano vendrá señalado por el éxito irrefutable conseguido con La Visión del Coloseo. Este cuadro, considerado la mayor fantasmagoría de la pintura española, presenta a San Almáquio, en las ruinas del Coliseo, bajo la luz de la luna, acompañado de un inquietante remolino de variados personajes entre los que se distinguen penitentes, santos, vírgenes, etc. Esta obra mereció una medalla de primera clase en la exposición Nacional de 1887 y una medalla de oro en la exposición internacional de Munich de 1888.

A partir de esta fecha la participación de Benlliure en los certámenes internacionales de Bellas Artes será constante, aumentando significativamente su presencia en importantes galerías privadas europeas y americanas. Esta circunstancia reportó a José Benlliure un indudable éxito comercial y un reconocimiento profesional sin precedentes si bien la carga de trabajo y su excesiva dependencia con los gustos de su clientela redundó en una cierta monotonía temática y un sensible amaneramiento.

Con el cambio de siglo, Benlliure comienza a experimentar una cierta desaceleración en el volumen de ventas y en la cotización de sus obras, como consecuencia de un cambio progresivo en el gusto de la clientela que, poco a poco, iba inclinándose por un tipo de pintura de factura más moderna. Benlliure prueba a introducir, sin mucha convicción y con poco éxito comercial, ciertas novedades en su pintura en un intento de adecuar su estilo a los gustos cambiantes de la sociedad. Inspirado por el estilo de su buen amigo Joaquín Sorolla, se observa en sus obras una clara tendencia a simplificar las composiciones, con una pincelada mucho más amplia y envolvente, alejada del toque breve tan característico de la etapa romana y una modificación de su paleta cromática hacia tonalidades más luminosas. Buen ejemplo de esta tendencia puede ser el lienzo Mi hija María en el jardín, conservado en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

En diciembre de 1903, tras la renuncia de su hermano Mariano, y por mediación de éste, José es nombrado Director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma, cargo que ocupará, tras la concesión de una prórroga, hasta 1912. Finalizado este  mandato José Benlliure regresa definitivamente a Valencia.

Durante esta última etapa en la capital del Turia, José Benlliure asumirá diversos cargos públicos. En 1920 es nombrado Delegado Regio de Bellas Artes en la Provincia de Valencia y en 1924 Director del Museo Provincial de Bellas Artes y desde 1920 ejerce su magisterio en la Escuela de Bellas Artes, mostrando su oficio y dilatada experiencia a las nuevas generaciones de artistas.

Paralelamente a sus cargos oficiales José Benlliure desarrolla durante este periodo una intensa labor creadora. La imaginación del pintor recrea en el lienzo facetas de su variado universo temático propias de etapas anteriores si bien con un protagonismo cada vez más acusado de los asuntos locales. Escenas de la Huerta, vistas de su jardín, fiestas populares, interiores de alquerías o viejas ermitas conforman un repertorio que quedará en el imaginario colectivo local como característico del artista.

Al margen de la pintura de caballete José Benlliure se embarca, durante esta última época en el desarrollo de una nueva faceta artística, la de ilustrador de textos literarios. En 1926 realiza sesenta y seis gouaches para ilustrar el libro San Francisco de Asís, publicado por la Orden Franciscana de Valencia para conmemorar el VII centenario de la muerte de su Santo Fundador y, en 1929, vería la luz una edición de lujo de la novela La Barraca, de Vicente Blasco Ibáñez, ilustrada con cincuenta y dos aguadas del pintor valenciano.

José Benlliure recibió durante sus últimos años numerosas muestras de afecto, títulos y condecoraciones, reconocimiento, sin duda, a toda una vida dedicada con verdadera pasión e integridad al arte. Entre otras distinciones recibió el título de Caballero de la Legión de Honor de Francia, Caballero de la Gran Cruz de la Corona de Italia, Miembro de la Hispanic Society of America, Presidente Honorario del Círculo de Bellas Artes, Director Honorario de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, etc.

Desde 1930 y hasta 1936 ocupó la Presidencia de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, entidad a la que donaría, en 1932, una nutrida colección de pinturas realizadas por él y su hijo, el malogrado pintor Peppino Benlliure. Entre las obras donadas a esta institución podemos encontrar un Autorretrato fechado en Roma en 1910, La Barca de Caronte (1896), Carretero en la Taberna (1910), Oyendo misa en Rocafort, obras todas ellas de gran calidad técnica y representativas de la gran variedad temática que cultivo nuestro pintor a lo largo de su dilatada vida profesional.

José Benlliure fallecía en su casa de la calle Blanquerías, hoy convertida en Casa-Museo dedicada a su memoria, el cinco de abril de 1937.

 

Bibliografía: M. Ossorio y Bernard, Galería Biográfica de Artistas Españoles del siglo XIX, Madrid, 1883; J. Ruíz de Lihory, Barón de Alcahalí, Diccionario Biográfico de Artistas Valencianos, Valencia, 1897; S. Lago, “La obra de José Benlliure”, en La Esfera, 31 enero de 1920; C. Sarthou Carreres, “El estudio de José Benlliure”, en Blanco y Negro, 25 de mayo de 1922; S. Lago, “Entre el álbum y la caja de apuntes”, en La Esfera, 8 de marzo de 1924; C. Sarthou Carreres, “Los cuadros franciscanos de José Benlliure”, en Boletín de la Sociedad Española de Excursionistas, III trimestre, 1927; F. Almela y Vives, “Vida y pintura de don José Benlliure”, en Valencia Atracción, nº 248, Valencia, 1955; V. Vidal Corella, Los Benlliure y su época, Valencia, Prometeo, 1977; B. de Pantorba, Historia y crítica de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes celebradas en España, Madrid, 1980; M.A. Català Gorgues, R. Martín López, Catálogo de la Casa-Museo Benlliure, Valencia, 1984; V. E. Bonet Solves “Costumbrismo y realismo en la obra de José Benlliure Gil”, en Actas del VIII Congreso Nacional de Historia del Arte, Cáceres 1990; V. E.Bonet Solves “José Benlliure Gil y la influencia de Fortuny en su etapa romana”, en Creatio artes y letras, nº 3 1996; V. E. Bonet Solves, José Benlliure el oficio de pintor, Valencia, 1998; L. Enseñat Benlliure, “Retratos de familia: retrato de una familia”, en Los Benlliure. Retrato de familia, Valencia, 1998; Valencia; V. E. Bonet Solves “L’Italia e l’opera di José Benlliure (1855-1937)”, en Ricerche di storia dell’arte, nº 73, 2001; F. Agramunt Lacruz, “José Benlliure Gil”, en La saga de los Benlliure, Valencia, 2006. V. E. Bonet Solves, J. García Peiró, A. Peris Navarro, José Benlliure Gil (1855-1937). Centre del Carme, Valencia, 2008; J. García Peiró, “José Benlliure y el éxito de la pintura de género”, en IV Ciclo de Conferencias del Instituto Luis Vives, Valencia, 2011; J. García Peiró, Casa-Museo Benlliure, Valencia, 2013.

J. García Peiró

 

 

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