En el Museo de Bellas Artes de Bilbao se ha presentado la exposición Obras maestras de la colección Valdés. Félix Fernández-Valdés (Bilbao, 1895- 1976) reunió una de las mejores colecciones privadas de su tiempo. «Abarca una extensa cronología, desde el arte medieval hasta el siglo XX, que comienza con el gótico y continúa con maestros antiguos y modernos de la talla de El Greco, Anton van Dyck, José de Ribera, Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo, Juan de Valdés Leal, Francisco de Goya, Eduardo Rosales, Mariano Fortuny, Darío de Regoyos, Joaquín Sorolla, Ignacio Zuloaga, Julio Romero de Torres, Daniel Vázquez Díaz, José Gutiérrez Solana o Robert Delaunay. Se trata fundamentalmente de pinturas, aunque se exhiben también dos ejemplos magistrales de escultura, el Ecce Homo y la Dolorosa de Pedro de Mena, dos tallas barrocas que hasta ahora se creían perdidas, y dos bellos paneles clasicistas en mármol de Mariano Benlliure.»

Obras maestras de la colección Valdés

Los dos relieves de Benlliure, Armonía y Amor, tallados en mármol de Carrara en Roma en 1896, son réplicas con variaciones de dos de los que forman parte del pedestal del grupo escultórico Canto de Amor, una de cuyas versiones pertenece al Museo del Prado.

Armonía es una alegoría de la armonía musical, representada por dos jóvenes que tocan una lira y un aulós, los instrumentos de la antigüedad clásica por excelencia. Las dos instrumentistas visten sendas túnicas y la lirista, en primer plano, está sentada de nuevo en un klismós con patas de felino. La escena que decora la caja de la lira replica el tema de la armonía musical, interpretado ahora por dos danzarinas que suenan los crótalos y la pandereta.

Amor representa el instante en que Cupido, armado con su arco y su carcaj con las flechas, sorprende por la espalda a una hermosa joven desnuda, Venus, le tapa los ojos, y ella trata de identificarlo palpando sus cabellos. La joven se halla sentada en una silla klismós con patas de cabra. En segundo plano, en un tenue bajorrelieve, figura un pebetero humeante en forma de trípode con cariátides, que contribuye a ambientar y dar profundidad a la escena.