El 8 de marzo se han cumplido 100 años del magnicidio del entonces presidente del Consejo de Ministros Eduardo Dato Iradier (La Coruña 1856 – Madrid, 1921). Benlliure había modelado y fundido en bronce su busto en 1915, durante su primer mandato como presidente del Consejo de Ministros, y tras su muerte recibió dos importantes encargos en su memoria: un monumento para Vitoria, su ciudad natal, y un mausoleo para el Panteón de Hombres Ilustres de Madrid. 
Benlliure eligió la Ley de Accidentes del Trabajo de Dato como tema para componer el monumento, que represento de forma alegórica por un grupo de tres figuras en bronce: una matrona de pie, en el centro y algo más elevada, que sostiene en su mano derecha la Ley, un obrero con el torso desnudo que simboliza el Trabajo se apoya en ella, y otro obrero sentado, con aspecto desvalido, busca amparo en figura de la Ley. La efigie de Dato está modelada en un medallón en el frente del pedestal. Se inauguró el 8 de marzo de 1925.
En el mausoleo utilizó mármol blanco y bronce para crear una equilibrada composición. Sobre un sencillo podio y recostado sobre una almohada descansa la figura yacente del político en mármol, cubierta por un sudario que deja ver las manos cruzadas sobre el pecho. En la cabecera se yergue la alegoría de la Fe en bronce, encarnada por una mujer de belleza y porte clásico, con expresión serena, y cubierta por una amplía túnica, que alza un crucifijo con la imagen de Cristo en bronce dorado sobre el difunto. A sus pies y fundido en bronce, dos angelotes flanquean y sostienen a su vez el escudo de España, ensalzado entre tarjas, roleos y hojas de acanto, que discurre adaptándose a los distintos niveles y salientes del podio. Se inauguró el 7 de marzo de 1928, víspera del aniversario del magnicidio.