La chimenea monumental Infierno de Dante (1900) de Mariano Benlliure, propiedad de la Diputación de Valencia desde 1957, ha dejado el Palau de la Generalitat y, después de su restauración, se exhibirá en el Palau de la Scala junto al grupo Canto de amor del mismo artista.

Benlliure se inspiró en la Divina Comedia para componer un impresionante grupo escultórico, de casi tres metros de altura, en forma de cono invertido, como describiera el poeta el infierno. Sobre él fluye el rio Aqueronte que se precipita en la embocadura abierta en el frente. A un lado, Lucifer espera vehemente la llegada de la barca de Caronte que, cargada de condenados, se acerca desde el otro. Decenas de cuerpos desnudos, en una asombrosa variedad de posturas y actitudes, dan forma al conjunto. En la parte superior, sobre una elevación, se alzan Dante y Virgilio que caminan en su descenso al Infierno.

La chimenea monumental Infierno de Dante formaba parte del encargo que el banquero Gustavo Bauer le hizo al escultor en 1895 para su residencia en la calle San Bernardo de Madrid (hoy Escuela Superior de Canto), que incluía además la decoración completa de la sala de música y el busto en bronce de su padre, Ignacio Bauer, fallecido ese mismo año. Durante el proceso, la familia Bauer rehusó el proyecto de la chimenea pero, entusiasmado con él, Benlliure decidió seguir adelante.

En 1899 concluyó el modelo de la chimenea y su fundición en bronce se realizó en la casa Masriera y Campins de Barcelona en la primavera de 1900, desde donde se envió directamente a París para exhibirse en la Exposición Universal de ese año, exposición en la que Benlliure fue premiado con la Medalla de Honor por el conjunto de obras presentadas. Diez años después, en 1910, la presentó a la Exposición Internacional que se celebró en Santiago de Chile para conmemorar el centenario de su independencia.

Hasta la muerte del escultor en 1947, estuvo colocada en la sala de billar de su casa en la calle de Abascal de Madrid, después pasó a su hija Leopoldina Benlliure Tuero y, finalmente, en febrero de 1957 fue adquirida por la Diputación Provincial de Valencia y se colocó en el zaguán de entrada del palacio gótico de su propiedad, que desde 1982 se convirtió en sede de la Generalitat. Una ubicación inadecuada, arrinconada por una escalera, y con una ventana detrás, además de muy difícil acceso para los numerosos interesados en ver la obra de Benlliure.

Levante: El Infierno de Benlliure deja el Palau