El 11 de noviembre de 1920 se inauguró en Paraná (Argentina) el monumento al general Justo José Urquiza, iniciado por el escultor Agustín Querol, autor del pedestal, y concluido tras su muerte por Mariano Benlliure que realizó la estatua ecuestre que lo preside. El conjunto fue declarado en diciembre de 2019 Monumento Histórico Nacional por la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos del Gobierno de Argentina.

El monumento al general Urquiza, presidente de la Nación entre 1854 y 1860, fue encargado inicialmente al escultor catalán Agustín Querol, vencedor del concurso público convocado para ello, pero que tras su muerte concluyó el escultor valenciano Mariano Benlliure. Querol dejó terminado antes de fallecer el 14 de diciembre de 1909 el pedestal con los relieves y grupos escultóricos en bronce y mármol. Después, Benlliure recibió el encargo de esculpir y fundir en bronce la estatua del general Urquiza que debía coronarlo. Fundida en 1913, reproduce el instante en que la arrogante figura del jinete tensa las riendas para frenar a su montura.