En un viaje a Granada en 1914, Mariano Benlliure asistió a una fiesta flamenca en un Carmen en el Albaicín, organizada en honor del entonces embajador de Argentina en España. Entre las bailaoras, captó su atención una joven gitana llena de la expresividad, la gracia y la belleza representativa de su raza, y se comprometió a modelar su busto para ofrecérselo al homenajeado como recuerdo de su paso por Granada.
La impactante belleza de la gitana quedó reflejada en el busto Gitana del Albaicín, que Benlliure modeló con el torso de frente y la cabeza girada hacia su izquierda, para destacar su perfil y su largo cabello, que adornado con un peinecillo y recogido en una cola de caballo, cae sobre su hombro derecho y se funde con el mantoncillo y unos claveles.
El seductor perfil de la modelo induce al espectador a rodear el busto ante la curiosidad de descubrir su rostro completo y enfrentarse a su mirada. Su suave y terso modelado contrasta con el más movido y vibrante de las prendas de la gitana, en las que don Mariano dejó la impronta de sus dedos, para conseguir un efecto de claroscuro.
Por los registros de fundición (Campins y Codina, Madrid) se sabía de la existencia de dos bronces originales, pero sólo se conocía hasta ahora uno de ellos, legado a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 2020, y este mes de octubre se ha presentado por primera vez en la madrileña casa de Subastas Segre el segundo bronce, hasta ahora inédito. Ambos llevan las inscripciones “DEL ALBAICÍN” en el frente, y “M. Benlliure / Granada 1914” en el lateral derecho, inscripción que en el recientemente aparecido está parcialmente rozada por un fallo durante el proceso de fundición.
Fotos @Subastas Segre
