El 26 de febrero de 1925, hace cien años, se inauguró la magnífica y emblemática estatua de Santiago Ramón y Cajal que preside la escalera monumental del edificio del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza, realizada por Mariano Benlliure.

Con motivo de la jubilación del científico como Catedrático de Histología y Anatomía patológica de la Universidad de Madrid en 1922, la Universidad de Zaragoza, en la que Ramón y Cajal se había licenciado en 1873, y acordó encargar a Mariano Benlliure su estatua.

La estatua de Cajal, labrada en el más puro mármol de Carrara, se alza sobre un pedestal de granito de El Escorial. Sentado, con la cabeza levemente inclinada hacia delante, viste una amplia toga de cadenciosos pliegues, que deja entrever en el pecho una medalla que podría identificarse con la Medalla de Isabel II de Catedrático, en la que Benlliure se tomó la libertad de introducir una referencia a la capital aragonesa en la leyenda, “CAESAR AUGUSTA”. Con su mano derecha sujeta un libro semicerrado apoyado sobre las rodillas, cuya lectura parece haber interrumpido ensimismado en su trasfondo. El conjunto destaca sobre un paño escalonado de grandes losas de mármol grisáceo Bardiglio de Italia, perfilado en su parte superior por una guirnalda de laurel de bronce, que enmarca un microscopio en relieve.

El rey Alfonso XIII inauguró oficialmente el monumento a Cajal el 26 de febrero de 1925. En representación del científico, acudió al acto de inauguración su hermano y catedrático Pedro Ramón y Cajal, que leyó un mensaje de gratitud que concluía diciendo: «Mi sueño más acariciado sería que, en el porvenir, algún contemplador de mi efigie declare con devoción filial: He aquí el trasunto de un español fervoroso que luchó hasta lo último por enaltecer la ciencia patria y honrar a su tierra».

Santiago Ramón y Cajal: El Hombre, el científico, el intelectual

HOMENAJE A D. SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL