El 21 de octubre la Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia, Gloria Tello, inauguró la exposición Mariano Benlliure. Un arte por descubrir, con la que el Consistorio rinde homenaje al escultor Mariano Benlliure (Valencia, 1862-Madrid, 1947), con motivo de la celebración del 75 aniversario de su muerte, que coincide además con el 160 de su nacimiento. El marco elegido, la Casa Museo Benlliure de Valencia, que fue vivienda y estudio de su hermano pintor José Benlliure, uno de sus tutores en sus inicios en el arte, se ha prestado a dirigir la mirada hacia una parte de su producción de formato más doméstico.

Mariano Benlliure desarrolló su asombrosa creatividad en la realización de obras que, en muchos casos, saltan la barrera entre los diferentes géneros artísticos, se valen de soportes poco habituales o de uso cotidiano y utilizan las más diversas técnicas y materiales. Son, en su gran mayoría, objetos preciosos de regalo o pertenecientes a su entorno familiar y artístico, que abarcan más de cinco décadas de su actividad creadora, desde algunas de las primeras figuras en barro modeladas en 1880, hasta un pequeño boceto del busto de su paisano y fraternal amigo Joaquín Sorolla de 1935.

El núcleo de la exposición lo constituyen tres países para abanicos y dos abanicos, un objeto de uso y complemento del vestuario femenino, que tuvo una función decorativa y se convirtió en una pieza de arte, al ser utilizado como soporte pictórico por muchos artistas. Países y abanicos se acompañan de algunas obras relacionadas con ellos, tanto cronológicamente como por su temática.

Se exponen fotografías del escultor de Franzen, Alfonso o Sanchis ilustradas con dibujos y caricaturas por el mismo Benlliure, álbumes conmemorativos con portadas en plata cinceladas con elegantes composiciones alegóricas, pinturas sobre paletas de pintor, abanicos, dibujos, acuarelas, delicadas piezas en cerámica vidriada, figuras y bustos en bronce y mármol, esculturas taurinas, muchos de ellos inéditos, entre los que cabría destacar los bustos de Faustina Casado y Posadillo y Rafaela Tordesillas, esposa y nuera del político Manuel Silvela, las cerámicas La primera alegría y María Barrientos, el impresionante Toro de salida y el exquisito abanico adornado con joyas preciosas, regalo de compromiso del escultor a la famosa tiple contralto de Zarzuela Lucrecia Arana, que se convertiría en su segunda mujer.

Recorrido por la exposición